Aster Heras

Diario de un sueño

Y entonces llegó

Llegó con su risa de niña

y con sus curvas de Diosa

Llegó con su cuerpo prohibido

y con su boca perfecta.

Llegó y me dijo

¿Así que existes?

Y yo le dije, sin decirlo, sin saberlo

Que esperarla a ella había sido.

Mi existencia.

Llegó la princesa del cuento

que nunca se rinde

que pelea con el drama

y ella misma se mata al dragón

y al principe si hace falta.

Llegó con su lápiz, cargado de vida

con su tinta para contar sueños

que nunca se rompen

que nunca terminan.

Y en vez de cultivar las mariposas

que viven en estómago de los enamorados

abrió la caja y las dejó volar

y desde entonces giran y danzan

en una espiral eterna,

en una melodía desencadenada

en la tormenta de lo que sentimos

Bailan…

Son rojas y negras,

mariposas raras,

sin colores comerciales

mariposas que saben a Londres, a Atenas y a Valencia.

Mariposas que juegan con las gotas de lluvia

y las convierten en metas…

las liberó…

y en lugar de hacer cosquillas en el estómago

cosquillas inútiles,

me cuentan los sueños que nos quedan

los desayunos que nos faltan

los amaneceres que llevamos

me cuentan los domingos por la tarde

y tejen un camino invisible

que solo ella y yo sabemos.

Para encontrarnos, para encontrarte otra vez.

Quizás cada mañana,

quizás cada segundo,

o a lo mejor en cada beso…

Mariposas que abren, la quintaesencia

Del Alma

y No… no conocen el tiempo.

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Visitando las Urgencias de un Hospital Público en Grecia

Tuvimos aquí una amiga estas fiestas que estuvo realmente enferma con un problema de migrañas. Intentamos evitarlo pero terminamos como pronosticaba todo en el hospital. Es la primera vez que me he subido a una ambulancia en muchos años. La última fue cuando nació Alex. No es que no me gusten, que no es eso. Es que me traen malos recuerdos. Hay una truculenta historia acerca de mi madre y su muerte en la que las ambulancias tienen un papel fundamental y los traumas infantiles son malos, muy malos. Un amigo se ofreció a acompañarnos. Un amigo griego y gracias a los Dioses se quedó con nosotras toda la noche. Porque si no, las posibilidades de haber salido de allí sin matar a nadie hubiesen sido pocas. Muy pocas.

Hay que decir que no voy a culpar, ni a los médicos, ni a los enfermeros, ni a los celadores del hospital de lo que vi, vimos, allí. Me hago cargo de que 8 años de crisis se han comido cualquier esperanza de una salud pública de calidad en este país. La cuna de la Medicina moderna tal y como la conocemos. Y eso mismo pensaba yo mientras, veía un pasillo de unos 10 metros de largo por tres de ancho con al menos 30 camillas aparcadas con personas padeciendo diferentes males en ellas. Mi amiga estaba grave, pero había gente sangrando, abuelillos moribundos y otras escenas dantescas que no quiero detallar por respeto a la propia gente que allí había.

En la ambulancia todo fue bien. Una mujer que parecía caída del cielo nos calmó, elogió mi griego y trató de entenderse con mucho éxito con mi amiga. Cuando le pregunté su nombre, me respondió Atenea. Ella siempre sabe mandar los mensajes oportunos cuando son necesarios.

Al llegar allí, metieron a mi amiga dentro y nosotros fuimos a hacer papeles. Luego fuimos a buscarla y la habían dejado literalmente aparcada en uno de los pasillos, sin ayudarla a ir al baño para orinar y sin posibilidad de bajar de su camilla. Buscar a un celador era casi imposible y no había forma de bajar una camilla que debía llevar allí desde la época de Hipócrates más o menos.

La insistencia de mi amigo y algunos truquitos nos hicieron no pasar allí mucho rato. Considerando la situación, cinco o seis horas, no fue mucho. Más aún cuando descubrimos que había huelga del sector sanitario y que ese y dos hospitales más eran los únicos abiertos en toda el Atica. Y esto no significa en toda Atenas, significa, para que os hagáis una idea que solo 3 hospitales están abiertos en una región tan grande como Valencia y más o menos de igual población.

Uno de los ancianos falleció en medio de la noche. Una de las celadoras discutió con uno de los familiares que acompañaban a la gente, que le acusó fervientemente de “tener hospitales pequeños” la pobre celadora frustrada después de aguantar dos horas chillando, soltó todo y dijo que así ella no trabajaba.

Pasillos llenos de personas chillando y en medio de todo aquello, que yo miraba desde la distancia. Somos un gran equipo, D se encargo de la “burocracia” y yo de sostener todos nuestros menesteres, que era *muchos* para estar moviéndolos en un hospital abarrotado de gente. En el pasillo que yo me quedé esperando llevaban a la gente que se quejaba más.

No pude más que abrir el Reiki, abrirme entera y sin tomar ninguna de las precauciones que tomo siempre. Abrirme a los médicos, a los enfermos estando conectada a la energía universal y a la energía de la propia tierra que me sostenía, la misma que vió nacer a los médicos de Asclepio hace tantos años. Entonces, al reeconectarme lo vi, en una esquina, al lado de su esposa/hija una pequeña foto del dios, que casi pasaba desapercibido entre tanto enfermo, tanto icono cristiano y tanto adorno de Navidad.

¡Bien, ahí estaba todavía el Dios! En un corcho con anuncios encontré una foto de Asclepio con Ygeia y me aferré a ella con todas mis fuerzas. Le recé y entendí cuan grande es su poder de evitarnos el sufrimiento de las enfermedades. Comprendí porque terminó siendo un Dios y que importante es en nuestras vidas.

Llegó una chica que parecía una trabajadora de la calle, con sangre en la cara y en el brazo, otro chico con un pie cortado. Más abuelos. Finalmente una buena señora quejándose de que al día siguiente no podríamos ir a Misa! Vaya por los Dioses! Ni lo había pensado señora! Al ver que la Iglesia no me interesaba demasiado y descubrir que tenía algo que ver con España comenzó a hablarme de la Monarquía Española y a preguntarme cuantos niños había hecho Felipe y como es que siendo niñas iban a respetar la línea de herencia del trono….

Mi amigo apareció por una esquina anunciando que en 15 minutos terminábamos después de seis horas en aquel infierno Dantesco. Lo miré con súplica y con un sácame de aquí tan silencioso como claro. Vi en su cara sus ganas de putearme un rato y dejarme con la cristiana monárquica hablando de Juan Carlos y su plebe pero se apiadó de mi cogiendo la mitad de nuestro equipaje.

-Hablabas de la Iglesia, eh?

-Y de la monarquía española!

Mi amigo se echó a reír. La verdad era lo que nos faltaba. Recogimos a la paciente, que tenía otra cara y podía caminar por su propio pie. Salimos fuera y fumamos un cigarro en la puerta antes de coger un taxi. En algún momento de la noche tuvimos esta conversación:

-Sabes que?

-Que?

-Pienso contratar un seguro privado.

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2018

Me gusta porque basicamente ha dejado atrás un año tan duro como intenso. Catártico como dirían algunos.

Viejos patrones vuelven a decirme hola y creo que, le estoy cogiendo el tranquillo. Siempre intenté borrar el error de mi parte, cambiar mi forma de ser, pedir perdón hasta reventar y echarme la culpa de todo. Jamás funcionó. Jamás sentí que avanzara ni una mijita. Entonces intenté buscar las causas en vez de los culpables. Bingo. Duele y rasga más que nunca pero empiezo a comprender parte de las cosas. No es fácil decirle hola a tu sombra y todo eso que suele mostrar tu enemigo no es más que lo que tu reflejas. Eso es para mi, pero también para ti que estás leyendo.

2017 se aleja y como comenzó en Luna Nueva, pues se ha ido limpiando amistades, grupos, trabajos y cosas que no, no nos servían más. A todos ellos, gracias. Gracias. Lecciones aprendidas siempre son agradecidas.

Sin embargo, pese a haber empezado el año con una gastrointeritis familiar y una visita al hospital de urgencia, lo cual no lo recomiendo si venis a Grecia a menos que os gusten las experiencias fuertes, este año está empezando bien.

Subidas de sueldo, Alex por fin adaptado al colegio, uno de mis mejores amigos se viene a vivir a menos de 300 kilómetros de mi casa y otros proyectos que no son para poner en un blog ni muchos menos, pero que quienes nos conocen ya saben….

Que cada uno de los días que quedan, sean días para recordar. Feliz 2018.

A veces es dificil entender

Que no cabes en ningún molde. Que no eres ni la buena chica que algunos creen, ni el demonio que otros apartan. Que la vida no fue siempre mala contigo, pero definitivamente tampoco buena. Que has perdido demasiado trenes, pero que sigues en la estación esperando que algún día tus pies funcionen para llegar a subirte en aquel que identifiques con tu destino.

Es dificil de entender, que no elegiste ser tan diferente. Que vino así. Que te has equivocado tantas veces que a veces mirar hacia atrás da miedo, que cada vez que te has atrevido a mirar te has dado cuenta de que probablemente la que menos ha sufrido con tus equivocaciones has sido tu. Que has podido joderle la vida a tu hermano y quizás a alguno de tus amigos. Que tu también puedes ser esa persona tóxica que algunos quieren quitarse de enmedio.

Y en medio de la noche, de la noche oscura del alma, como dirían algunos poetas de esos que leías cuando eras joven, descubres una pequeña luz. Que viene en fotografías que te recuerdan cuando ninguna de las cosas que acabo de contaros habían pasado…Tras mirarme al espejo y confesar ante mi misma mis pecados, he decidido que pagar por ellos mientras intento no repetirlos es buena idea. Que se acabo ser mi mayor verdugo, que ya va siendo hora de levantar cabeza. Que la mayor manifestación de mi, y de lo que de verdad soy está por llegar. Que caminar en mis zapatos no hay sido fácil. Y que puedo hacerlo y voy a hacerlo mejor.

Y cuando acepté que yo puedo ser también esa sombra, la misma que me mira desde la esquina del salón ahora mientras escribo. Cuando abracé a la que se enfada, a la que a veces no ve más allá de sus narices, a la que puede haber cometido tantos errores que es hincapaz de reconocerse a si misma… Entonces, entonces, el camino apareció de nuevo ante mis ojos.

La libertad tiene un precio y ese precio parte por reconocer quien eres, que has sido y que puedes llegar a ser. Por esa niña que prometía ser alguien, por esa niña que escribía bien, que devoraba libros, que bailaba con su madre en el cuarto cada día al llegar del trabajo, por esa niña… hoy la sombra puede acercarse a mi sin engullirme. Hoy la sombra me grita quien soy y que puedo llegar a hacer y se que existe la otra cara que ahora no veo y que brilla tanto como las estrellas…

Yo no se tu, yo se que no me entiendes, quizás pienses que me he vuelto loca, pero a mi me parecen las palabras más cuerdas que haya escrito jamás.

Pasando página. La introducción ya ha terminado. Es hora de empezar a escribir la parte central de la historia. De cuando me atrevo a tomar el camino que me sacará de la caverna y me cegará con la luz del Sol. Mi historia.

Despierta

La vida nos da una de sus sacudidas otra vez, parece cíclico y cada cuatro años tenemos fiesta. No nos podemos quejar, si es solo cada cuatro años. Han pasado tantas cosas en los últimos meses que a veces me olvido de lo jodidamente afortunada que soy.

Cada día construyo un castillo para proteger lo mejor que tengo.

Cada día cierro las puertas de mi casa, saco la basura lejos de nuestras paredes.

Cada día enciendo la luz de Hekate y la de Hestia en nuestros altares para que brillen tanto como el amor que tenemos dentro de nuestra casa.

Cada día pongo los pies en el suelo y me encuentro contigo, con Ella, con Ellos. Y se que aunque ahora no vea claro el camino, estoy en el camino correcto. Que perderse es parte de encontrarse. Que si los  heroes se pierden, como los humanos no vamos a hacerlo.

Es Luna Llena y la cama nueva de princesa que tenemos en el cuarto ha amenazado esta mañana con no dejarnos salir. La cama de por si es bonita, pero es el regalo de un amigo, eso la hace mas especial. Tu sonríes mientras escucho a Alex reírse con un video en el ordenador. Esta desayunando, me he levantado yo hace un rato a hacerle leche y galletas y se que está tranquilo, caliente y contento. Como tu, en mis brazos. No hay obligaciones. Ni tenemos que ir a ningún sitio y hasta las seis no viene nadie a visitarnos… la mañana es nuestra y soy feliz, así. Sin Facebooks, ni twitters, ni selfies, ni fotos.

Me he quedado prendada de una de tus sonrisas, una de esas que voy a guardar en mi corazón y en memoria toda la semana para rescatarlas cuando no estemos juntas y te eche terriblemente de menos. Crezcamos juntas, la una con la otra. Porque es el mejor plan de vida que puedo tener y que quiero tener. Hacer de Alex un buen hombre y hacer de nuestro camino una eterna aventura llena de sábados por la mañana tranquilos, envueltas en un edredón de plumas que dibuja tu cara, que te pinta una sonrisa digna de cualquier musa pero nadie mas que yo ve en ese momento. Un edredón que cubre tus caricias, nuestros abrazos y disfraza nuestros miedos, de sueños.

Hace mucho mucho tiempo que los monstruos que viven dentro de mi me dan menos miedo de lo que deberían. Tu amor los ha domesticado y de vez en cuando no son más que sombras. Tu eres la perla de mi vida. La jodida prueba de que debajo de todo lo que pasa hay algo que merece la pena. Las batallas ganadas son más desde que tu bailas conmigo el baile de la vida. Hemos pasado las etapas mas dificiles y ahora se que siempre será una de mis principales metas, construir una vida contigo, en la que podamos crecer, amarnos y dar a nuestro niño lo mejor de nosotras mismas.

Así, confundida como estoy, en medio de la tormenta, no hay nada mejor que me recuerde quien soy que tus labios besándome al despertar.

Gracias por ser siempre mi caballo ganador. Gracias por ser la bandera que anuncia siempre la calma y los brazos que me regalan libertades que nadie más sabe darme. Gracias por cada mirada, por cada café. Por los 10 minutos más de cada día antes de irse a trabajar y por los diez minutos antes de acostarse. Por tus días, por las noches. Por las letras y por Hekate. Por tus te quiero, tus mensajes, tus llamadas, por tu mano y la mía siempre juntas.

Yo, yo te amo y te amaré hasta el final de mi existencia. Para siempre.

 

Día Nacional, el día del OXI

28 de Octubre de 1940, el embajador de Italia visitó de urgencia al entonces dictador griego Metaxás en su residencia con un ultimatum para abrir paso y entregar el país a las fuerzas capitaneadas por Musolinni durante la Segunda Guerra Mundial.

 

La respuesta fue OXI.

¿Cómo se atrevían? ¿Cómo esa pequeña esquina de Europa, ese país que parece que no es nada, pero que otros cosideran que es todo se atrevía a decir que no?

¿Cómo es que no se rindieron?¿Donde sacarón los griegos la resistencia activa con la que respondieron?

Los nazis pasaron por Grecia y la destrozaron, pero los griegos lucharon hasta el final por ser libres. Desde el primer OXI hasta la bandera de Glezos, este país fue el inicio del fin de los nazis.

Ojalá aprendieramos ahora a decir OXI, de igual forma.

Feliz día nacional!

Καλη Ελευθερία!

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Cuando para enseñar ortografía, cuelas la foto la Virgen, algo no cuadra…

Mi peque, que por cierto ya se ha adaptado al cole y va cada día hasta contento, vino ayer con un montón de deberes. Es costumbre aquí acribillarlos a fotocopias, copias, ejercicios y tareas desde bien chiquitos. Y de hecho cuando un profesor no lo hace se le tacha de mal profesor. Cosas de la vida, que en otros países se luche por reducir las horas de estudio en casa…. empiezo a entender porque este es el país de las Academias. Es muy raro la tarde que no hecho dos horas de estudio extra con Alex….

En fin, ayer vino con una fotocopia para aprenderse nueva. Con los diptongos. Fue una cosa que a mi me costó un montón aprender, así que abrí la carpeta llena de energía diciéndole ¡No te preocupes, mami los sabe bien! ¡Dejame ver!

Ἡ τῆς Παλλαδία Σόρια εἰκὼν

Y con esto me encontré. Una foto de la Virgencita con Jesucristo y un ejemplo que más o menos dice que la abuelita de turno va cada día a encender una vela en el icono que tienen en las paredes de la casa….

Para enseñar los Diptongos a niños de 7,8 y 9 años ( es una clase con varios niños de fuera y por eso la diferencia de edades, pero en esencia, es segundo de primaria en España)

Y así va este país…

Rutinas

Vuelve el lunes, ayer nos pasamos la tarde haciendo deberes con el pequeño. La mayoría de las veces nosotras mismas tenemos que entender primero que dicen los libros para después explicarselo. Llamar a Aigli, a mi padre, a el tio Dionas… ¡depende! Alex no ha tenido una buena adaptación en el colegio y durante tres semanas ha llorado cada uno de los días. No consigue hacer amigos. Hizo un par de ellos, pero después de que la madre me preguntara si era separada en la puerta del colegio, dejaron de hablarle al día siguiente. Aun hay cosas que son tabus aquí y que una mujer viva sin un hombre y pueda tener un hijo es una de ellas.

Así, entre trabajos, universidades, recreos, tareas, basket por la tarde, pelearme con burocracias, médicos, dentistas, vacunas, reuniones de padres, reuniones con el director con la profesora y TODO lo demás, seguimos estando bien.

Quien me dijo que cuando Alex fuera al colegio tendría más tiempo para mi, mentía. Mentía mucho.

De Dios y otras cosas…

Yo era cristiana. Y no cristiana tolerante, cristiana, cristiana. De ir a misa los Domingos, de ser devota de Judas Tadeo y de ir de costalera en una procesión. Cristiana. Tenía 14 años cuando me enfadé con Dios por primera vez. Había crecido en una familia desestructurada y llena de violencia. Mi padre me había pegado otra vez, mi madrastra me había tirado un mordisco en el brazo del que había salido sangre y… al día siguiente tenía catecismo para la confirmación, el catequista me preguntó que me había pasado en el brazo y le dije la verdad. Me dijo que eso era para corregirme, que la biblia lo “apreciaba” y que pronto entendería el por qué sucedía. Yo le creí. Tenía la cabeza tan putamente comida de sus excusas baratas para justificar el maltrato que le creí. Entonces, el catequista me dijo que tenía que buscar entender el motivo por el que mis padres me habían castigado fisicamente y enmendarlo. Cuando se lo conté de viva voz, fue como si mi daimon despertara. Había ido a comprar con mi abuela y en lugar de haberme vuelto al medio día, lo hice por la tarde. Eso es todo. El joven catequista se afanó en explicarme que era normal, que la obediencia era muy importante y que una familia cristiana tenía que enderezar a sus hijos, para que el árbol no naciera torcido. Que ya se sabe, te vas a comer con tu abuela un día y acabas saliendo de fiesta y tomando drogas, debía ser… Me dijo el catequista entonces, que mi abuela seguro educó a mi madre así. Le dije que se equivocaba, que no era mi madre real, que mi abuela era biológica y que mi madre era madrastra. Entonces me respondió algo que fué un guantazo de locura que despertó mi ser:

“Ah, si, claro, no te preocupes, Dios se llevó a tu madre porque a el le hacía más falta que a ti” y remató con un ” a ti te dió una familia cristiana con la que educarte”.

Ese fue el primer día de toda mi existencia que sentí un enfado verdadero hacia el dios grande y único que se ha adueñado del mundo. Un nudo en el estomago, unas ganas de gritarle al catequista y un deseo grande de no volver a pisar una iglesia jamás. Ese mismo día también decidí no confirmarme. Volví a mi casa andando y pensando por el camino. No había razón para continuar en una religión que justificaba el maltrato y que tenía un dios que dejaba sin madre a una niña de 3 años y medio por “necesidades”.

Y si, quizás fue el principio del resto de las cosas, porque desde ese momento nada volvió a ser igual.

Escolarizando en Grecia. Agiasmos, gripes y otras historias…

¿Cómo empieza el año escolar en Grecia? ¡Bravo, adivinaste, con una ceremonia cristiana! En cada colegio, cada guardería, cada instituto y cada Universidad. Un cura va con un altar, prende incienso, invoca a su dios, la virgen y su cuadrilla y reparte las “bendiciones” entre todos. Lo llaman el “Agiasmos” y hoy ha sido la primera vez que hemos sido parte de uno de esos.

Con Aigli que ha estado a nuestro lado como una estaca de esas que no se mueven, las mamás disfrazadas de hermanas del alma y nuestro pequeño.

Nos hemos levantado pronto, hemos visto que Alex podía intentar ir al menos a la ceremonia para ver a sus futuros compañeros y volver a ver a su profe. Lo hemos vestido y hemos salido por patas, el pequeño ha resistido el tiempo suficiente de la ceremonia y el justo para pegarme a mi la gripe con la que se ha levantado y que parecía no muy sería al principio pero que se ha ido empeorando más y más, cuando hemos llegado a casa ya no estaba bien. Ahora quien no está muy bien soy yo 🙂 ¿Quizás es una forma de asegurarse no ir al cole por una semana? 🙂

Al llegar me ha sorprendido todo un pasillo de gente joven repartiendo folletos y deseandonos “Buen Principio”. Es normal que cuando empieza el colegio se diga “Kalh Arxh” pero no esperaba a las empresas, academias, tiendas de ropa, etc… tan excitadas!! La ceremonia una chorrada, un tio cantando al que no le hacia caso nadie, pero allí estaban todos haciéndose cruces de forma automatica y repitiendo palabras según les venía. Yo he repetido sin cesar el himno de Atenea hasta que ha terminado.  Después hemos cogido al peque y nos hemos vuelto.

Mañana vamos a quedarnos en casa los dos, pasado o mañana lo intentaremos. El punto es que su profesora es un amor, el colegio pinta super bien y el hecho de vivir la Educación Helénica a través de mi chico es casi como vivirla yo. No era mi plan escolarizarlo tan pronto, pero necesita más socialización y se necesita un nivel economico al menos dos niveles por encima del que tenemos para poder pagar academias, conservatorios y demás cosas alternativas si seguimos con el HomeSchooling. Estaremos en el armario, con dos mamás que son hermanas y que se dan las manos por la calle, porque tienen costumbres muy raras estás españolas y con un gusto interminable por la mitología griega y la Grecia Clásica.  Que roza el borde de la adoración ¡como una religión! ❤

Feliz año escolar para todos ❤ El primero de nuestra vida ❤