Aster Heras

Diario de un sueño

En la isla de los heroes…

Un día de una época mala, de esas en las que no te puedes levantar, de esas que lo único que quieres es comer pizza y beberte hasta el agua de los floreros me encontré en uno de mis sueños con Atenea.

La Diosa tenía una lechuza tamaño avión. Me pidió amablemente que me subiera. Recuerdo con claridad el tacto de las plumas en mi cara y la cara de la diosa mirándome. Tras un paseo por el mar, descubrí que habíamos llegado a una isla. Dentro de la isla, había un palacio precioso, de tonos rojos y amarillos, de marmoles pulidos que brillaban como el sol. El palacio estaba rodeado de animales. Miles de cerdos, leones, gallos, gallinas. Cuando el tercer cerdo se acercó a mi supe que estabamos en la casa de Circe.

Atenea me mandó guardar silencio y me llevó al salón principal. Odiseo, mi héroe favorito hacia el amor con Circe mientras los animales los rodeaban. En una copa con vino que había en su mano salía una serpiente, el vino se derramaba en sus cuerpos y parecía que no era la primera vez. Todo estaba lleno de comida empezada y Odiseo, estaba muy lejos de ser el Rey de Itaca que yo he admirado desde niña. No porque estuviera haciendo sexo mientras comía y bebia con una diosa. Si no por su actitud. Lo observé por mucho rato y parecía haberse olvidado de su hijo, de Itaca y de Penélope.

Le pregunté a Atenea por qué me enseñaba esa escena. No era a Odiseo perdido en los encantos de Circe a quien necesitaba ver ahora. La diosa me preguntó si conocía que seguía después. Le dije que Circe le daba la pista para continuar su viaje cuando Odiseo reafirmaba su voluntad de hacerlo y que incluso le daba la pista para triunfar en el Hades y salir victorioso de allí.

Sonreí. Lo entendí. Ella habló.

Todos los humanos caen. Todos. Un héroe aspira a ser Dios, la aspiración de un humano debería ser héroe. Y eso os coloca en el camino heróico. Y el camino del héroe se define por aprender a levantarse de las caidas ¿Quién eres tu hija mía para no permitirte caer cuando los héroes más grandes de la historia, aquellos que iban bajo mi mano se han perdido a veces? Perderse es parte del camino. La obligación de aquel que aspira a ser más, a llegar más allá es levantarse. Levántate. Todos los héroes han caído antes de ser dioses. Todos los humanos caeran infinitas veces antes de ser héroes.

Atenea me dió una abrazo y me cubrió con su capa. También me colocó un casco. Me desperté en el acto. Era de día y salté a la ducha. Me vestí y comencé a planificar mi vida. Ese día decidí que un día viviría en Grecia. Ese día decidí que un día cogería las riendas.

Παλλάδαν Περσέπολιν κλήζω
πολεμαδόκον αγνάν
παίδαν Διός μεγάλου
Δαμνήπολον ,Δαμασιππον ,Παρθένον

 

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Itaca, tu.

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Te quiero,

Quiero empezar así directo. Se que ahora estás riendo, con esa media sonrisa que te hace un pequeño hoyuelo debajo de la boca. Y haces bien en reirte, todos los que tenemos la suerte de compartir el mundo contigo saldríamos ganando si vieramos tu sonrisa más.

Te has ido y yo hoy no trabajo. Alex está en la cama y duerme. Yo me he levantado medio zombie y me he ido a hacer el desayuno. Sabía que no estabas, aún recordaba tu beso y tu buenos días antes de irte. Cuando me he dado cuenta estaba haciendo desayuno para las dos. Cafe y tostadas de tomate con queso, como te gustan. Me he reído mucho cuando me he dado cuenta.

Telika…

Te decía que te quiero. Así como para hacerte desayuno cada mañana, aunque no estés. Te quiero como Calipso deseaba a Odiseo, pero también como Odiseo quería a Penélope. Te quiero como cuando encuentras Itaca. Te quiero cuando danzas como Afrodita, o cuando levantas las manos como serpientes y te transformas en Circe. Te quiero cuando encuentras a Hera dentro de ti y eres la que sostiene conmigo, esta familia que las dos hemos construído. Tu palabras cada día son el hilo de Ariadna que me ayudan a salir del Laberinto. Te quiero cuando escribes, cuando haces magia y con tus palabras traes el regalo de Mnemosine. Te quiero cuando eres la roja que danza y trae la vida, te quiero cuando me recuerdas quien soy yo. Te quiero de noche, de día y cuando no estás. Aunque siempre estás. Aunque me tenga que comer yo dos desayunos. Esa es la prueba de que lo que digo es cierto.

No hay Itaca sin ti. No hay palacio que encuentre si tu no estás dentro. No hay batalla que pelear si tu no la luchas a mi lado. No hay travesia que andar si tu no eres mi compañera de viaje. No podré dejar atrás las sirenas si no eres tu quien me ata al mastil del barco. No podre salir del Inframundo si no eres tu quien me espera en casa.

Nunca serás mi Penelope porque eres mucho más. Mi perfecta compañera, mi caballo ganador, la sonrisa que me hace ser feliz y mejor cada mañana. No hubiera podido llegar donde estoy sin ti. Te quiero ¿Te lo he dicho ya? 🙂

Reorganizándome….

“Si no aprendes a dejar de desayunar, serás gorda”

“Como no te metas en una 40, te acuerdas”

“¿Cómo voy a hacer yo que esta gorda entre en este vestido?”

Algunas de las perlas que han programado mi mente para convertirme en lo que tanto me pronosticaban cuando era pequeña. Una persona con obesidad mórbida incapaz de perder un solo gramo sin recuperarlo después.

Me crie en una casa un poco superficial. En una familia donde se esperaba que mi primer sueldo como canguro fuera a para para comprarme ropa y maquillaje y no en libros como fue 🙂 Durante la semana, las dietas obsesivas de mi madrastra ( la dieta de soja, la de avena, la de la zanahoria ¡todas las había probado con menos de 14 años ) me mataban a hambre cuando en el fin de semana me escapaba a casa de mis abuelos, intentaban cubrir las deficiencias con más comida. Recuerdo que mi abuela compraba pack de 4 hamburguesas para mi y solo para cenar una noche. Aquella comida era exquisita y sentía realmente que si no me la comía mi abuela se pondría triste. Así que mi vida transcurría pasando hambre entre semana y comiendo como una autentica cerda feliz los findes.  Todos en cierto modo hemos pasado por eso en la casa donde me crie. Antonio, mi progenitor legal, es a sus 60 años una persona anoréxica que es capaz de matarte si comes en su casa algo que no está planeado o mi hermano, con 26 no es capaz de tener una conversación normal sin hablar de comida y deporte.

Toda mi vida he identificado la comida con los sentimientos. Por eso la primera vez que Rubén me dejo, me volví anoréxica o cuando me mudé al pueblo tras la EGB y me sentí la persona más sola del mundo me metía los dedos para vomitar cada vez que comía. Hace mucho que no lo hago, por si hay alguien que se preocupa, pero lo que si hago es atracar el frigorífico cada vez que ante mis ojos aparece un problema. Y ahora ha llegado el momento de parar esto. De ponerle a mi nous un poco de orden y empezar a mirar al futuro dentro de un cuerpo sano y acorde con los principios que rigen mi vida.

Hoy me he pesado, no voy a decir el peso, lo tengo apuntadico en una libretica y solo yo se cuantos kilos tengo que perder. Solo quería dejar esto aquí para manifestar mi voluntad de que en un año, el cuerpo que tengo, la maravillosa máquina que me han dado los Dioses para vivir, estará más cerca de mi alma. Prometido. Tenéis mi palabra.

 

Y de nuevo a la Montaña de los Dioses… Promithia 2107

Mi suerte, mi honor, que las únicas vacaciones que hago todos los años con seguridad son las del Monte Olimpo. La Promithia se asoma de nuevo, por la vuelta de la esquina. Se asoma para recordarme que se acercan noches a la luz de las estrellas,  hablando alrededor de velas encendidas, incienso antimosquito y tiendas de campaña. Se acerca para recordarme que en medio del bosque, escucharé la voz de Atenea en las lechuzas que se acerquen y la de Zeus en la montaña en cada uno de mis pasos.

Puede que las Ninfas, decidan acercarse a los humanos esta vez. Puede ser que de nuevo me sorprenda a mi misma hablando con gente que jamás pensé que hablaría o puede que encuentre una voz nueva dentro de mi.

La semana por la que todo el mundo espera, todo el año, ya está aquí. Dejaremos la Poli de Atenea para irnos a las montañas de su padre, el rey de los Dioses.

Con la alegría y el honor de saber, que este año, Hekate también tiene un lugar público entre nuestros días (yo he hecho rituales para la Diosa los últimos 3 años, por eso digo público) y que mis amados compañeros de tradición le pierdan el miedo, que no el respeto, a la Diosa de las Encrucijadas.

Tengo 1200 cosas que hacer, desde ahora al mediodía de mañana en el que cogeremos el coche para largarnos al norte. Y solo puedo pensar en abrir la tienda, montarla y tumbarme en el suelo. Así, como si no hubiera pasado un año y nada nos hubiera movido de allí.

Me voy al Olimpo señores, no cuenten conmigo en una semana.

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El día del regreso

Ayer estuve en la playa, 22 minutos me separan de la playa si cojo el bus. Para alguien que ha vivido casi 10 años en Madrid, es como un sueño hecho realidad… ¿Sabéis que Alcalá de Henares es el punto geográfico más lejano del mar en la península? Ir a la playa viviendo allí supone toda una hazaña…

Bueno que me pierdo en detalles, como siempre…

Ayer dejé a Alex en el paidotopos. Tenía aun tres horas para empezar un tour con turistas muy pequeño, solo para enseñarlos a “usar” la ciudad porque iban a estar aquí 2 semanas. Decidí cogerme el tram y largarme a nadar un rato. Fuí a una playa feucha eh? Muy cerca del puerto y llena de tabernas y de turistas muy despreocupados, tanto como para fumar y arrojar el cigarrito a la arena o al mar. Estuve nadando. Purificándome. Moviendo el cuerpo. He hecho algunos avances respecto a mi cuerpo en los últimos meses, más vendran en breve. Al estar dentro del agua sentí que era momento de saludar a los Dioses. Recité dos himnos en voz baja, el de Poseidon y el de Hekate, que también es “Einalia”. Sentí a los dos claramente allí, incluso con todas las inclusiones humanas que me rodeaban. Terminé y me sequé. Tenía que volver pronto a casa, ducharme y salir pitando para el centro. Cogí el tram de nuevo para volver al autobus y a mi casa.

Un muchacho joven tenía un tatuaje precioso. La bandera de Grecia sin la cruz ortodoxa, en su lugar estaba la estrella de Vergina. Debajo estaba escrito en griego.

“El día del Regreso” 29-1-2010.

El chico se dió cuenta de que lo miraba y me disculpé diciéndole que me gustaban sus tatuajes. Me dijo casi disculpándose que no era griego, que no había nacido aquí. Sonreí porque conozco ese tono y esa respuesta. La he dado demasiadas veces. Le dije que ser griego no era nacer aquí. Pensé que seguramente era politeísta. Un turista de vacaciones, o un erasmus pasando aqui unos meses. El chico super amable  me enseño bien el tatuaje.Me dijo que se había tatuado esa fecha porque era el día que había venido por primera vez a Grecia. Al otro lado, llevaba un corazón rodeado con rosas negras, tatuado estaba su fecha de nacimiento “30 – 05- 1982”

“Son mis dos nacimientos” me dijo.

No abrí la boca. No dije nada. Pero también eran los míos. Yo también llegué a Grecia por primera vez el 29 de Enero de 2010 y nací el 30 de Mayo del 82. Yo tampoco nací aquí la primera vez que nací en esta vida. Me metí en el agua buscando respuestas y como siempre, en esta tierra mágica, la respuesta llegó en los brazos de un heleno, que había nacido fuera de casa, pero que había decidido como yo, regresar.

“El día del Regreso” o como decía Homero: Νοστιμον Ημαρ.

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Londres

Hay muchas formas de pensar en la ciudad gris….

Puedes pensarla en presente y saber que hay mil formas de perderte en ella.

Volver a ser un niño pequeño saltando entre los peluches de Hamleys, jugar con zorros y pelícanos en los parques, recorrer la pequeña venecia en sus canales. Pasear por el centro y tirarle otra foto al Big Ben desde una perspectiva distinta. Puedes quedarte en Trafalgar y mirar desde lo alto al fondo de la plaza y respirar algo que al menos se parece a ser libre. Y que decir de los mercados. Quien no haya pasado un día en Camden o en Portobello no tiene derecho a decir que ha estado en Londres. Vas a llevarte sorpresas en un metro decorado con frases filosoficas, gente sin pantalones y un sinfin de cortes a cada cual más estrambótico. Y si de algo podemos hablar en el “tube” es de la música. He pagado conciertos con menos calidad que los músicos callejeros de Londres, que a cada cual es mejor. No hay nada que me recuerde más a la ciudad gris que tomar un café en Covent Garden con alguien cantando y mi mujer mirando con cara de ilusión. Londres que sabe a libertad, Londres que sabe a un universo entero comprimido en una ciudad. Y que debe ser el único sitio del planeta en el que puedes desayunar en una cafetería griega, almozar en un portugués y cenar en un rumano. Londres la ciudad que acoje, Londres la ciudad en la que cabe todo el mundo y donde los sueños se atreven a ser.  Londres la ciudad la ciudad de los teatros, de los conciertos, de los museos gratis y de la música. Londres la ciudad que no se mueve en el tiempo, pero que corre mas que ninguna. Londres la ciudad donde rascacielos enormes comparten manzana con edificios de hace 200 años. Londres ciudad de la magia, de las librerías de segunda mano, de la literatura. Londres la ciudad donde puedo besarte sin miedo. Londres la ciudad del  Tamesis y el te de las cinco y la vida que siempre parece salida de una película entre sus calles. Su Londres, el mio y verla bailar en un pub una canción de Craig David en mitad de la noche.

Hay solo una forma en la que me niego a ver a la ciudad gris. Y es con miedo. En la grandeza de Londres no cabe ni una pizca de no ser lo que de verdad quieras ser. Entre sus calles no existe una pizca de intentar esconderse o de vivir encerrado. Es así como te tengo en mi mente. Y en mi corazón. Es así como aprendí a vivirte y es así como te viviré siempre. Que no haya un solo hombre que se atreva a cerrar tus calles.

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Un año más, 35 :)

Mi hijo y yo, que últimamente hablamos mucho, tuvimos un diálogo ayer:

-¿Cuántos años cumples mamá?

-35 años.

-Wow! ¿Cómo has podido llegar a ser tan vieja?

Tragué saliva porque no me lo esperaba. Entonces me acordé de como veía yo a los adultos a su edad. Y es cierto, cuando tienes 8 años, 35 es el fin de la vida, es como otro mundo aparte. Entonces, mi pequeño maestro, ese pequeño ser que por algún milagro de la vida comparte su existencia conmigo me dijo.

-Pero no te preocupes mamá, yo te voy a enseñar a no ser vieja. Vamos a jugar. Y sacó su Mario, su Yoshi, su dinosaurio verde y unos Playmobil. Cerré el serio libro otra vez y me senté en el suelo con el. Entonces, su mundo de fantasía, de portales mágicos, de héroes que salvan al mundo me envolvió una vez más.

Tengo 35 años y cada mañana me levanto intentando aprender a vivir. He descubierto que me gusta andar sola, pero que tener una manada a la que volver es agradable, he descubierto este año que no me gustan las etiquetas, que no soy nada pero que puedo serlo todo. Que no tengo derecho a juzgar el camino de nadie si no lo camino desde sus zapatos y que incluso la gente que me ha hecho daño en algún momento de su vida, pueden tener razón. Este año es el año en el que he decidido dejar la muerte de mi madre atrás, las cosas que jamás me han perdonado y también las que no me he perdonado yo misma, he decidido cortar con la guadaña de Cronos tantas cabezas inutiles que de nada sirven para construir un presente sin ser vieja. Como dice mi hijo, aprendiendo a vivir como un niño.

Yo no se si soy una buena persona o el monstruo que me creen algunos. Si se que esta noche y mañana y pasado o mañana me levantaré intentando ser mejor cada día. Todos los héroes se caen. Todos se encuentran con su sombra en algún momento de su vida. Todos aprenden a mejorarse. Este año, dejo atrás todo lo que no me deja avanzar. Sin rencores y sin glorias. Solo en pros de la libertad. Aprender a sonreirle a la vida, bailar bajo la tormenta aunque el cielo esté tronando. Vivir como un niño, sonriendole al mundo.

Hola al 35º año de mi vida. Adiós, al 34º, ha sido todo un placer.

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Piedras, piedras, piedras

Caminando los senderos que nuestros ancestros hicieron, en tus montañas,

eres el aguila que me mira desde el cielo dando vueltas

eres el agua que se escapa desde el centro de la tierra

eres el camino al que no llegan los turistas…

Piedras, piedras, piedras.

En aquel luminoso valle, en las mágicas laderas, entre los ríos sagrados,

eres la serpiente que despierta en primavera

eres la araña que teje en su telar el cosmos

eres la alegría que a la vida siempre le da una tregua…

Piedras, piedras, piedras.

Entre el asfalto de las nuevas ciudades, que enterraron tu grandeza,

eres la sonrisa amable, que recibe a los de fuera

eres la Acrópolis de Atenas viendo pasar el tiempo y sabiéndose eterna

eres el valor de aquel heleno que en uno de tus templos deja una ofrenda

Piedras, piedras, piedras.

Entre todos los que vivimos, en el planeta Tierra

eres a quien los Dioses eligieron como su casa

eres quien habla su lengua

eres quien sabe el nombre del sol y quien posee el logos.

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Burocracia y otros quehaceres en Grecia

Odio a los funcionarios, hay algunos gremios dentro de ellos que por supuesto salvo de esta quema. Los profesores, los médicos. A los que generalmente no soporto son los que están cara al público. Creía que era un defecto español, ese pasotismo, esa chulería de soy el rey del mambo y si no haces lo que yo digo no te doy lo que quieres. Pero no, debe ser algo común a todos los funcionarios divinos.

Hoy teníamos que ir a hacer un trámite super sencillo. Se llama “Declaración responsable” y sirve para que una persona adulta declare algo. Un funcionario del Estado te lo sella después de comprobar que lo que dices es cierto con documentos y ya está.

El buen hombre estaba leyendo un periódico de la Iglesia. Muy entretenido, comiendo una torta de pan y bebiendo café. Me hace una seña con los ojos para que me acerque a la mesa. Le digo a Galena y nos acercamos.

Sin mirar tan siquiera el pasaporte. Me sella el papel, comprueba después de sellarlo los documentos y me pide un permiso de residencia en Grecia.

Lo miro con cara de sorpresa enseñándole mi pasaporte.

-Sin permiso de residencia eres ilegal-me dice dándole un bocado a su pan.

-No lo necesito.

-¿Trabajas aquí?- me pregunta.

-No, no trabajo. Vivo con mi mujer.

Ojos como platos. Extranjera y lesbiana. Seguro que no va a misa los domingos.

-Te digo que no necesito permiso de residencia, puedes mirar mi pasaporte por favor?

-Llevo 10 años trabajando aquí se como hacer mi trabajo y sin permiso de residencia eres ilegal- me responde.

Repetimos 3 veces el delirante diálogo y al final me coge el pasaporte.

-Ah…Ahhhhhh, tienes razón, no lo necesitas.

Hoy por primera vez no me he sentido pequeña ante un funcionario aqui. Empiezo a entender las leyes, y a enterarme de como funciona el sistema. Eso más mi nivel de griego me han dado seguridad hoy para ni siquiera ponerme nerviosa y permitirme simplemente hacerle ver a tal señor que yo tenía razón y el no.

Así que como veis, lo mismo es aquí que allí. Como dice mi mujer, solo Inglaterra tiene unos funcionarios leales a su Reina. El resto, todos aliens.

Aprender a aprender…

Drawing of naturmort by graphite pencil.El otro día me dió por comprarme un cuaderno de esbozos con unos lápices de grafito. Galena se compró uno y me encantó, pensé que si no lo usaba para dibujar lo podría usar para escribir. Quien me conoce bien sabe que mis dibujos nunca han pasado de “palote, palote, círculo, puntitos” Stick men, como lo llaman los ingleses. Pues bien. Dibujé una cara y luego otra. No habían salido tan mal, copiar lo que Galena estaba haciendo era relativamente fácil, claro que yo no tengo su gracia, pero al menos por intentarlo.

Me asomé al papel sin miedo. Así como cuando un niño aprende algo nuevo. Pensé hay goma, y a lo peor puedo arrancar la hoja y empezar de nuevo. O siempre puedo decir que es dibujo alternativo y ser una especie de Picasso moderno. Qué risa nos echamos al principio. Mi mano torpe más bien parecía hacer caricaturas siniestras que algo que pudiera ser considerado dibujo.

La mano, tras algunos días de práctica,  fue conectándose con el cerebro y unas dos semanas después y tras algunos tutoriales online hasta puedo estar “orgullosa” de alguna de las cosas que he hecho. Se me da bien hacer ojos y montañas ¿Mezclarlo va a ser demasiado loco? ¿Quién sabe? También estoy aprendiendo técnicas para copiar fotografías a mano.

Debe ser la primera habilidad que aprendo desde aquel día que intenté aprender Perl y me di por vencida cuando mi ex me dijo que no podíamos hacer un block de notas la primera tarde ¿Donde ha quedado la paciencia? ¿Donde el ser aprendiz?

Hoy estaba en el jardín de mi casa, he mirado la pared y me he dado cuenta que el desastre que hizo mi gato con la pintura negra hace dos días es más grande de lo que esperaba. Llevo seis meses esperando a mi primo o a mi papá a que vengan a resolver el problema del jardín y definitivamente con las manchas negras, gracias Pinello, el jardín ha empeorado bastante. Lo haré yo misma. He visto un par de videos, he hablado con Leroy Merlin por teléfono y este mismo martes iré a comprar las pinturas. Después me encargaré de las plantas.

Y así estamos, re-aprendiendo a vivir.

He decidido darle una oportunidad a esa aprendiz eterna que llevo dentro y mirar las hojas de papel, las teclas del piano o los libros de la Universidad sin miedo, también a la manitas que llevo dentro! Sin pensar que soy mayor, que tengo un hijo al que atender o que no va a servir de mucho “porque mi hora de aprender ya pasó” Las hojas de mi cuaderno de dibujo lo demuestran, aprender a aprender. Aprender a recuperar dentro de una misma la chispa de la ilusión por vivir. Y después, compartirla con los que tengo la suerte de compartir mi vida.

Un día igual hasta me animo y subo dibujos.

Buen comienzo de Mayo para todos. Y esto me recuerda que, queda un mes exacto para mi cumpleaños.