Aster Heras

Diario de un sueño

Foco

“Tenemos que recuperar el foco”- dijo un buen amigo ayer….

Y creo que ese es uno de los principales problemas que tenemos todos, que perdemos el foco. Por ejemplo, yo llevo tres años y medio viviendo en mi amada Hellas. Los impuestos, bajadas de sueldos, horarios de trabajo interminables, aprender dos lenguas nuevas, cotilleos sociales y demás han hecho que me olvide de porque un buen día decidí venirme. Y decidir ser parte activa de la religión que sólo había leído en los libros de mis Ancestros.

El foco. Esa es la clave. Si tenemos un porque encontraremos un como. Me he despistado, lo se. Sealejandria me ha ido la pinza intentando sobrevivir a las sombras que no son mías y me he quedado atascada en una travesía que ni me va y ni me viene.

Echemos atrás la película hasta hace tres años atrás.

Ahora voy a hablar conmigo misma un rato ¿Encuentras la respuesta Paladía? ¿Siguen siendo esas las razones?  Como la respuesta es si… vamos a ello. A veces es tan simple como reiniciar. Y hoy, es un día perfecto para hacer eso. Estamos en los días de Triakas del mes, los días de Hekate, la Diosa que se lleva lo que no nos hace falta y nos deja lo justo para continuar. Ya tengo el foco. Ya tengo las ganas 🙂

Gracias al amigo por decir algo tan evidente pero tan necesario 🙂

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7 años, oficiales!

 

Literalmente yo nunca le he pedido que salga conmigo. Así que cuando llegó la hora de decidir cuando era nuestro aniversario decidimos quedarnos con el día en que Raquel volvió a Madrid para “pasar unos días juntas” y a ver que pasaba.

Ese día fue un 15 de Marzo, del 2010. Vino Dani a llevarme al aeropuerto y se rió de mi durante la hora que me vió planchándome el pelo y maquillándome. Las puertas del aeropuerto. Si, esas malditas puertas que se abren y se cierran cada vez que alguien sale, me dieron un mal rato. Y finalmente apareció ella. Que venía en vaqueros, con cara de cansada porque de los nervios ninguna de las dos había dormido nada. Habíamos hablado una hora antes por teléfono, antes de que se subiera al avión. Solo nos conocíamos desde hacía 15 días, pero cuando ella apareció, la tarde del 15 de Marzo en Barajas, en la terminal A. Supe que era la persona con la que terminaría mis días.

¿Cómo han podido pGrecia2014 102asar siete años? ¿Quién nos iba a decir a nosotras el precioso futuro que nos esperaba?

Ahora, que la perspectiva del tiempo me hace entender la lucha que hemos batido para estar juntas, la cantidad de esfuerzo que cada una de nosotros ha puesto por conocer a la otra y conocerse a si misma para que esto funcione. Las imnumerables veces que lo hemos roto y lo hemos vuelto arreglar porque no existía el punto y final en nuestro relato. Porque ninguna de las dos concebía algo peor que vivir separadas. Ahora, que hemos pasado el periodo de fabricación que todas las parejas tienen, que nos conocemos. Que sabemos nuestras sombras y nuestros tropiezos. Que amas mi mente de escritora con tanta fuerza como yo lucho contra mis fantasías, que se que cuando te levantas de mala leche mejor ni hablarte, que si vienes cansada del trabajo solo quieres algo calentito conmigo y un cigarro en las escaleras. Ahora que se como te llamas y todos tus sueños, pero también tus pesadillas…

Ahora que te se entera. Que te conozco sin disfraces. Se que eres a quien quiero a mi lado. Ni princesa, ni reina. Ni Ninfa, ni hada. Guerrera. Una Dama Valiente que ha roto las barreras del tiempo para pelear la vida a mi lado. Hay tres cosas en el mundo que me sostienen. Tres cosas que me hacen ser quien soy. Que me dan Estirigma. Tres pilares. Tu eres uno de ellos. Estaré aqui siempre que lo necesites. Me levantaré cada día siendo mejor persona para estar a la altura en la que estás tu. Seguiré cuidando de nuestra familia como el mayor de los tesoros que tenemos.

Vamos ahora a por 700 años más 🙂 que hablar en decenas es una cifra pequeña para nuestra historia 🙂

TE AMO! GRACIAS POR SER Y ESTAR A MI LADO CADA DÍA.

 

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Llaves.

El camino lucía normal. A ambos lados había cientos de escaparates y tiendas. Gente que iba al trabajo y a la Universidad. Me habían dicho, intenta estudiar algo, te servirá en el futuro. Yo entonces me agaché a recoger un libro que me enseñó que el futuro lo decidimos nosotros. Ese libro que me incustró en el alma que las preguntas son más importantes que las respuestas y que siempre es bueno seguir preguntándose quien eres. Continué caminando y en uno de los cruces, me atrapó la vida entre sus garras. Y entre medias de estudiar la prometida carrera que iba a solucionar mis días venideros, alguién me contó que había un futuro entre facturas, comprar una casa y coleccionar domingos de familia y yo le creí, pero no era cierto. A veces alguien nos hace creer historias que parecen contadas de una forma, pero son de otra. Y a veces son mejores de lo que llegamos a entender.

Pasó un tiempo y me di cuenta que me había quedado en el cruce, más de lo que esperaba. Entonces vino un angel a decirme que yo era un guerrero de la luz y me permití creerlo. Me levanté de un salto, como si alguien me hubiera dado un guantazo y eché andar de nuevo. Me reinventé mi vida, hasta escogí otro nombre, porque desde bien pequeña se lo importante que es llamarte con lo que refleja tu interior. Cerré la puerta de la Iglesia y salí al campo. Miré los árboles y me volví a enamorar de la luna. Dance por muchas noches en su espiral eterna y me columpié en las trenzas plateadas de sus cabellos. La misma Luna que un día me dió una llave. La misma llavé que me hizo cruzar una puerta que no olvidaré jamás. No hay palabras que reflejen que hay detrás de esa puerta y si las hubiera, sería que lo que debería estar ahí no estaba y yo hubiera sido el testigo de una ilusión. Y quien me iba a decir a mi, que en mitad de mi camino muggle, me iba a encontrar un libro que cambiaría mi vida y me daría unas gafas para ver la realidad que solo alguno de nosotros tenemos. Y quien me iba a decir a mi que un ¿Quién eres? abriría más puertas que cualquier título de Universidad, que cualquier domingo de familia o que una cuenta de banco llena.

Sigo mirando a la luna. La luna siempre esta ahí en infinita armonía con los cuatro pilares que sostienen la vida y crean nuestra realidad. El silencio y la materia que alimenta a los Dioses los rodea. En un baile  que no ha parado jamás desde el principio de los tiempos y por los que algunos estamos dispuestos a ser quien toque la música, a ser quien guarde la puerta, a ser quien guarde silencio para que la Orquesta suene. Hasta el final de los tiempos. Y más allá de ellos. Para que todo el mundo tenga el camino abierto hacia la fuente. Y no tengamos que beber de cántaros.  Llaves. Silencio. Rosa. Yo.

El Arte de cuidar las palabras y los pensamientos…

Si miro hacia atrás y me pregunto cómo era yo de niña la respuesta es simple, era una niña hecha de letras. Desde que aprendí a leer decidí que los libros fueran mis mejores amigos. Me recuerdo siempre con un libro o un lapiz en la mano, en clase, en el recreo, en el baño de la escuela y en mi casa, con la luz apagada leyendo por las rendijas de luz que se colaban por las persianas. Una poesía de García Lorca me animo apenas con 8 o 9 años a escribir mi primer texto. El maestro que me dió la vocación de escritora, se convirtió en mi cabecera, recuerdo que incluso hablaba con el de mis “creaciones”. De todo lo que se me pasaba por la cabeza, de todo aquello que terminaba materializado en un papel, en una servilleta, en la esquina del libro sin forrar o en casos de emergencia en el dorso de mi mano.

Tuve la desgracia de criarme en una familia no muy amante de las letras, y no muy amante de expresarse libremente, donde había que guardar la personalidad propia para adaptarse a la del resto bajo riesgo de ser objeto de sus burlas. Donde leer y escribir era más bien “algo de frikis” y fueron varias las veces que mis escritos fueron usados para reirse de mi. Esa sensación de ridículo me hizo crear una lengua propia, una especie de runas que me ayudaban a encriptar mis pensamientos y lo que quería escribir ya que el impulso era más fuerte que el propio hecho de que esas letras podrían significar el cachondeo de mis hermanastros y mis padrastros durante mucho tiempo.

Nunca dejé de escribir hasta que llegó un señor a mi vida, con 19 años, que me rompió el corazón y rompió parte de los papeles que tenía que llenar de letras. De pensamientos, de palabras. Me volví de nuevo una mentirosa, una rastrera y saqué lo peor de mi por mucho tiempo. Como si las letras – o más bien su ausencia – hubieran anulado en mi lo positivo.

Las palabras, las letras…

Siempre tan importantes.

La Tierra del Aire, si hablamos de Magia Elemental. Es la palabra la forma que tienen nuestros pensamientos de saltar de nuestra cabeza a pasar a ser algo de todo el mundo. Son las palabras como el cuerpo de nuestra mente. Son las letras como sus huesos.

No en vano nací Géminis. El Dios que calla las disputas y que porta en sus manos el arma irreprochable de la paz, el dios de las palabras y de las letras, el dios alado, estaba en el sol cuando yo nací. Y recibí de el la mayor de las virtudes, la de ser escritora, la de ser contadora de historias.

Durante mucho tiempo me olvidé de quien era. Que el amor empieza por una misma y que cuando te recortas por alguien pierdes tu esencia.

He malgastado mucho este don. He usado mis historias para inventarme yos que no existían y para criticar. He participado del cotilleo como la que mas, como buena HispanoHelena que soy, he llenado páginas, mentes y conversaciones de palabras que solo buscaban justificarse, rellenar vacios que otras personas habían dejado. Se acabó.

Es hora de volver, es hora de volar a Mercurio y volver a escribir mi historia. Esta vez sin aditivos, sin colorantes ni conservantes. Si miedo a la soledad y sin miedo al que diran. Con los pies en la Tierra de mi alma y la cabeza en las estrellas, como siempre y el Caduceo del Dios Alado en mis manos. Para callar todas las disputas, pero esta vez, solo las de mi mente, las del resto no me importan.

“Procura que cuando hables tus palabras tengan más sentido que el silencio”

Feliz fin de semana.

Marzo :)

Cerró Febrero un fantasma del pasado, lo cerró también Hekate y 7 años desde que conocí a Galena. Lo han cerrado la voluntad de coger mi vida y hacer de ella lo que quiera y no lo que quiera el resto. He tenido que cumplir 34 años para darme cuenta de que las personas no perdonan y que las segundas oportunidades no son reales. Pero no importa. Pasamos página y tan frescos… El Etna explotando también ha cerrado Febrero. Puertas que se abren, puertas que se cierran y la Kore, que regresa de su viaje otro año más.

Ha llegado Marzo con sus luces. Marzo con sus almendros en flor y con su primera mariposa. Esa que me cogió por sorpresa enfrente del Altar de los Doce Dioses del Agora. Ha llegado Marzo con Asclepio, con Artemis y con Apolo. Ha llegado la Isimeria y nuestro cuarto año en Labrys, mi martis y empezar a pensar en playa. Ha llegado el momento de tomar decisiones 🙂 y esta vez serán las correctas…

La luz está a punto de renacer. La Diosa que cambia las estaciones, el regalo de Demeter, se acerca a nuestro mundo para contarnos que, otro invierno ha pasado y nacen nuevas oportunidades. Piénsalo cada vez que veas como se abre una flor. Demeter vuelve a estar dichosa porque su hija regresa y nos regala a los humanos la vuelta a la vida.

Feliz Marzo.

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Mi pequeño campeón

Hoy será un día grande para ti. Por fin, el gran trabajador, ese señor que trabaja de sol a sol para que tu tengas una vida bonita, viene a verte. Estás contento porque por fin tiene tiempo. Porque por fin, tras un año y siete meses se ha dignado a pasar un fin de semana aquí. Estás nervioso, en un año y cinco meses habéis hablado solo 3 veces. Yo te he dicho que no puede usar el teléfono en el trabajo. No sabes nada de dinero, no sabes nada de regalos porque cada vez que ha llegado tu cumpleaños, los reyes o fin de curso, has tenido las manos llenas de ellos, sin etiquetas y sin dedicatorias, regalos de la familia donde también y solo para ti está incluída el.

Solo espero que no te decepcione más, yo te prometo que esta es la última oportunidad que le damos. Y si de esta no funciona, tu madre se encargará de que no lo esperes más si nunca va a venir. Ya te llenaremos los espacios y huecos vacios que deje. Ya defenderemos tu derecho a ser feliz como una bandera, como lo imprescindible en nuestra vida. No más, ni una más. Yo te prometo que si de esta no funciona, los dos pondremos el punto y final.

 

Asela la microscopiká!

Pues algo se muere en el alma cuando un amigo se va….

Dice la canción y… es cierto.

Tras 21 días en casa hoy Asela vuelve a España y ha sido un poco triste para todos. Sabemos que volverá, que seguiremos hablando a través de Facebook, de WS y de todas las cosas que hoy hay en día para comunicarse, pero no es lo mismo. Aunque al menos es algo.

Después del chaparrón que nos ha caído en España, después de tanta traición y tanta estupidez, la sonrisa y dulzura de Asela ha venido a recordarnos que el tiempo siempre pone las cosas y las personas en su lugar y quienes decidieron en su día ridiculizar nuestras vidas no han conseguido nada más que ridiculizarse ellos mismos.

De estos 21 días me quedan las conversaciones eternas, los porros metafísicos, el fantástico modo de Asela para aprender griego rapidísimo, los bailes en el salón de mi casa con la música a toda pastilla, las tabernas, el turisteo, Dionisos, las Anthesterias, las Faloforias, las máscaras y tantas cosas que ya quedan grabadas en el libro de las cosas que no se olvidan jamás, ese libro que nadie podrá vender, ni regalar, ni sacar de su sitio porque siempre estará ahí.

Yo te quiero mucho mikroscopikí, espero verte pronto, aquí o allí, y espero que la vida te de todo lo bonito porque te lo mereces!

Gracias por un fantástico mes de Febrero 🙂

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La vida tras la máscara de Dionisos, cuarto año de Faliforia en Atenas…

Estamos todos listos, hemos salido de casa con las máscaras. Las caras de espanto y asombro nos han acompañado desde el principio del camino. Alex muestra orgulloso su traje de leopardo y su máscara. Este año le han regalado una corona de hiedra para que lleve en la cabeza. Tras unas palabras de Pandion, los tirsos golpean el suelo. Llamamos a los Dioses, llamamos a Dionisos, los gritos empiezan, estamos listos para empezar. El Falo se levanta y las bacantes bailan, las ménades también. Los músicos adornan de armonía nuestros pasos. Cantamos canciones, hacemos bromas y los sátiros se encargan de que nadie se aburra. Este año decidí responder a toda la gente que siempre dice ¡Virgencita mía! cuando nos ve, que no, que no era nada de la virgencita, que estabamos allí por Dionisos.

Salir a la calle y poder ser lo que eres, sin esconderte. Reir tanto que te duela la tripa. Bailar, bailar, bailar, golpear la tierra otra vez con los tirsos para despertarla, para hacer que se mueva con nosotros. Honrar al falo como simbolo de fertilidad, honrar la felicidad como forma de vida, olvidarse de la verguenza y del miedo, eso es Dionisos. La vida, el placer, la diversión, la libertad. El siempre encuentra la forma de que desate cuerdas inutiles que no me dejan volar. El que es único para recordarme quien soy. El que es lo que está vivo en medio de lo muerto.

La Faliforia es una de mis fiestas preferidas. Junto con la Anthesteria y la Panateneas. Quizas porque en cierto modo es una de las festividades que estamos celebrando más cerca de la original. Lo cierto es que la vida, detrás de la máscara de Dioniso se acerca más al mundo que conozco como mi mundo, al mundo nuestro. A ese que nos pertenece por derecho y que tras siglos lejos de lo natural, no han arrebatado. La máscara de Dionisos es la que te da fuerzas para bailar el resto del baile sin ella. Sin miedo. Libre. Que el dios de la Vida, que el dios que se vuelve vino para libarse a si mismo, que el sol de invierno brille siempre en vuestros corazones iluminando el camino de retorno que nos lleva a nosotros mismos y fuera de la caverna de la ignorancia. Más allá de la lógica, en el baile de Baco!

Και του χρονου!!

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Mi Tierra querida…

Mi tierra querida…

Un día te prometo que serás libre.

No se como, ni se cuando pero lo serás.

Hoy me lo contaron las nubes, me lo susurró el olivo y los huesos de los que nos precedieron.

Hoy lo gritaba el viento.

Viviremos sin cadenas bajo tu cielo y tu azul mar.

Mi tierra querida,

Volarás…

Dejarás de ser estigma y te convertiras en luz

Y de ti saldrán de nuevo las virtudes y se llenaran de gente felices tus calles.

Y quizás el mundo escuche, que existen otros caminos.

Y se encienda la oscuridad que reina desde hace tantos años en el Cosmos.

Y se calle la voz de los que habitan en la mentira más grande jamás creada.

Mi tierra querida,

No se como, no se cuando.

Libre serás.

Ελλαδα μου… Siete años!

Hace siete años que cogí una mochila y un poco de dinero y di un salto. Un salto tan grande que me unió el alma al cuerpo, de por vida. Un salto tan grande que encontré una de las razones por las que he nacido. Lo cuento todos los años así que este no voy a repetir la historia. Este año, solo quiero dar las gracias, al suelo que piso por haberme dado la vida que siempre he esperado tener. Amigos, familia, una casa bonita, estabilidad económica, camino espiritual y estar cerca de los Dioses, en su casa, en la mía.

Cada vez que  miro atrás, estoy más orgullosa de mi camino.

Gracias Hellas, por ser el suelo que mi alma necesita para llegar al cielo. Al fin y al cabo, ya lo decía Orfeo:

“Hija de la Tierra y del Cielo Estrellado” 🙂