Aster Heras

Diario de un sueño

A veces es dificil entender

Que no cabes en ningún molde. Que no eres ni la buena chica que algunos creen, ni el demonio que otros apartan. Que la vida no fue siempre mala contigo, pero definitivamente tampoco buena. Que has perdido demasiado trenes, pero que sigues en la estación esperando que algún día tus pies funcionen para llegar a subirte en aquel que identifiques con tu destino.

Es dificil de entender, que no elegiste ser tan diferente. Que vino así. Que te has equivocado tantas veces que a veces mirar hacia atrás da miedo, que cada vez que te has atrevido a mirar te has dado cuenta de que probablemente la que menos ha sufrido con tus equivocaciones has sido tu. Que has podido joderle la vida a tu hermano y quizás a alguno de tus amigos. Que tu también puedes ser esa persona tóxica que algunos quieren quitarse de enmedio.

Y en medio de la noche, de la noche oscura del alma, como dirían algunos poetas de esos que leías cuando eras joven, descubres una pequeña luz. Que viene en fotografías que te recuerdan cuando ninguna de las cosas que acabo de contaros habían pasado…Tras mirarme al espejo y confesar ante mi misma mis pecados, he decidido que pagar por ellos mientras intento no repetirlos es buena idea. Que se acabo ser mi mayor verdugo, que ya va siendo hora de levantar cabeza. Que la mayor manifestación de mi, y de lo que de verdad soy está por llegar. Que caminar en mis zapatos no hay sido fácil. Y que puedo hacerlo y voy a hacerlo mejor.

Y cuando acepté que yo puedo ser también esa sombra, la misma que me mira desde la esquina del salón ahora mientras escribo. Cuando abracé a la que se enfada, a la que a veces no ve más allá de sus narices, a la que puede haber cometido tantos errores que es hincapaz de reconocerse a si misma… Entonces, entonces, el camino apareció de nuevo ante mis ojos.

La libertad tiene un precio y ese precio parte por reconocer quien eres, que has sido y que puedes llegar a ser. Por esa niña que prometía ser alguien, por esa niña que escribía bien, que devoraba libros, que bailaba con su madre en el cuarto cada día al llegar del trabajo, por esa niña… hoy la sombra puede acercarse a mi sin engullirme. Hoy la sombra me grita quien soy y que puedo llegar a hacer y se que existe la otra cara que ahora no veo y que brilla tanto como las estrellas…

Yo no se tu, yo se que no me entiendes, quizás pienses que me he vuelto loca, pero a mi me parecen las palabras más cuerdas que haya escrito jamás.

Pasando página. La introducción ya ha terminado. Es hora de empezar a escribir la parte central de la historia. De cuando me atrevo a tomar el camino que me sacará de la caverna y me cegará con la luz del Sol. Mi historia.

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Despierta

La vida nos da una de sus sacudidas otra vez, parece cíclico y cada cuatro años tenemos fiesta. No nos podemos quejar, si es solo cada cuatro años. Han pasado tantas cosas en los últimos meses que a veces me olvido de lo jodidamente afortunada que soy.

Cada día construyo un castillo para proteger lo mejor que tengo.

Cada día cierro las puertas de mi casa, saco la basura lejos de nuestras paredes.

Cada día enciendo la luz de Hekate y la de Hestia en nuestros altares para que brillen tanto como el amor que tenemos dentro de nuestra casa.

Cada día pongo los pies en el suelo y me encuentro contigo, con Ella, con Ellos. Y se que aunque ahora no vea claro el camino, estoy en el camino correcto. Que perderse es parte de encontrarse. Que si los  heroes se pierden, como los humanos no vamos a hacerlo.

Es Luna Llena y la cama nueva de princesa que tenemos en el cuarto ha amenazado esta mañana con no dejarnos salir. La cama de por si es bonita, pero es el regalo de un amigo, eso la hace mas especial. Tu sonríes mientras escucho a Alex reírse con un video en el ordenador. Esta desayunando, me he levantado yo hace un rato a hacerle leche y galletas y se que está tranquilo, caliente y contento. Como tu, en mis brazos. No hay obligaciones. Ni tenemos que ir a ningún sitio y hasta las seis no viene nadie a visitarnos… la mañana es nuestra y soy feliz, así. Sin Facebooks, ni twitters, ni selfies, ni fotos.

Me he quedado prendada de una de tus sonrisas, una de esas que voy a guardar en mi corazón y en memoria toda la semana para rescatarlas cuando no estemos juntas y te eche terriblemente de menos. Crezcamos juntas, la una con la otra. Porque es el mejor plan de vida que puedo tener y que quiero tener. Hacer de Alex un buen hombre y hacer de nuestro camino una eterna aventura llena de sábados por la mañana tranquilos, envueltas en un edredón de plumas que dibuja tu cara, que te pinta una sonrisa digna de cualquier musa pero nadie mas que yo ve en ese momento. Un edredón que cubre tus caricias, nuestros abrazos y disfraza nuestros miedos, de sueños.

Hace mucho mucho tiempo que los monstruos que viven dentro de mi me dan menos miedo de lo que deberían. Tu amor los ha domesticado y de vez en cuando no son más que sombras. Tu eres la perla de mi vida. La jodida prueba de que debajo de todo lo que pasa hay algo que merece la pena. Las batallas ganadas son más desde que tu bailas conmigo el baile de la vida. Hemos pasado las etapas mas dificiles y ahora se que siempre será una de mis principales metas, construir una vida contigo, en la que podamos crecer, amarnos y dar a nuestro niño lo mejor de nosotras mismas.

Así, confundida como estoy, en medio de la tormenta, no hay nada mejor que me recuerde quien soy que tus labios besándome al despertar.

Gracias por ser siempre mi caballo ganador. Gracias por ser la bandera que anuncia siempre la calma y los brazos que me regalan libertades que nadie más sabe darme. Gracias por cada mirada, por cada café. Por los 10 minutos más de cada día antes de irse a trabajar y por los diez minutos antes de acostarse. Por tus días, por las noches. Por las letras y por Hekate. Por tus te quiero, tus mensajes, tus llamadas, por tu mano y la mía siempre juntas.

Yo, yo te amo y te amaré hasta el final de mi existencia. Para siempre.

 

Día Nacional, el día del OXI

28 de Octubre de 1940, el embajador de Italia visitó de urgencia al entonces dictador griego Metaxás en su residencia con un ultimatum para abrir paso y entregar el país a las fuerzas capitaneadas por Musolinni durante la Segunda Guerra Mundial.

 

La respuesta fue OXI.

¿Cómo se atrevían? ¿Cómo esa pequeña esquina de Europa, ese país que parece que no es nada, pero que otros cosideran que es todo se atrevía a decir que no?

¿Cómo es que no se rindieron?¿Donde sacarón los griegos la resistencia activa con la que respondieron?

Los nazis pasaron por Grecia y la destrozaron, pero los griegos lucharon hasta el final por ser libres. Desde el primer OXI hasta la bandera de Glezos, este país fue el inicio del fin de los nazis.

Ojalá aprendieramos ahora a decir OXI, de igual forma.

Feliz día nacional!

Καλη Ελευθερία!

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Cuando para enseñar ortografía, cuelas la foto la Virgen, algo no cuadra…

Mi peque, que por cierto ya se ha adaptado al cole y va cada día hasta contento, vino ayer con un montón de deberes. Es costumbre aquí acribillarlos a fotocopias, copias, ejercicios y tareas desde bien chiquitos. Y de hecho cuando un profesor no lo hace se le tacha de mal profesor. Cosas de la vida, que en otros países se luche por reducir las horas de estudio en casa…. empiezo a entender porque este es el país de las Academias. Es muy raro la tarde que no hecho dos horas de estudio extra con Alex….

En fin, ayer vino con una fotocopia para aprenderse nueva. Con los diptongos. Fue una cosa que a mi me costó un montón aprender, así que abrí la carpeta llena de energía diciéndole ¡No te preocupes, mami los sabe bien! ¡Dejame ver!

Ἡ τῆς Παλλαδία Σόρια εἰκὼν

Y con esto me encontré. Una foto de la Virgencita con Jesucristo y un ejemplo que más o menos dice que la abuelita de turno va cada día a encender una vela en el icono que tienen en las paredes de la casa….

Para enseñar los Diptongos a niños de 7,8 y 9 años ( es una clase con varios niños de fuera y por eso la diferencia de edades, pero en esencia, es segundo de primaria en España)

Y así va este país…

Rutinas

Vuelve el lunes, ayer nos pasamos la tarde haciendo deberes con el pequeño. La mayoría de las veces nosotras mismas tenemos que entender primero que dicen los libros para después explicarselo. Llamar a Aigli, a mi padre, a el tio Dionas… ¡depende! Alex no ha tenido una buena adaptación en el colegio y durante tres semanas ha llorado cada uno de los días. No consigue hacer amigos. Hizo un par de ellos, pero después de que la madre me preguntara si era separada en la puerta del colegio, dejaron de hablarle al día siguiente. Aun hay cosas que son tabus aquí y que una mujer viva sin un hombre y pueda tener un hijo es una de ellas.

Así, entre trabajos, universidades, recreos, tareas, basket por la tarde, pelearme con burocracias, médicos, dentistas, vacunas, reuniones de padres, reuniones con el director con la profesora y TODO lo demás, seguimos estando bien.

Quien me dijo que cuando Alex fuera al colegio tendría más tiempo para mi, mentía. Mentía mucho.

De Dios y otras cosas…

Yo era cristiana. Y no cristiana tolerante, cristiana, cristiana. De ir a misa los Domingos, de ser devota de Judas Tadeo y de ir de costalera en una procesión. Cristiana. Tenía 14 años cuando me enfadé con Dios por primera vez. Había crecido en una familia desestructurada y llena de violencia. Mi padre me había pegado otra vez, mi madrastra me había tirado un mordisco en el brazo del que había salido sangre y… al día siguiente tenía catecismo para la confirmación, el catequista me preguntó que me había pasado en el brazo y le dije la verdad. Me dijo que eso era para corregirme, que la biblia lo “apreciaba” y que pronto entendería el por qué sucedía. Yo le creí. Tenía la cabeza tan putamente comida de sus excusas baratas para justificar el maltrato que le creí. Entonces, el catequista me dijo que tenía que buscar entender el motivo por el que mis padres me habían castigado fisicamente y enmendarlo. Cuando se lo conté de viva voz, fue como si mi daimon despertara. Había ido a comprar con mi abuela y en lugar de haberme vuelto al medio día, lo hice por la tarde. Eso es todo. El joven catequista se afanó en explicarme que era normal, que la obediencia era muy importante y que una familia cristiana tenía que enderezar a sus hijos, para que el árbol no naciera torcido. Que ya se sabe, te vas a comer con tu abuela un día y acabas saliendo de fiesta y tomando drogas, debía ser… Me dijo el catequista entonces, que mi abuela seguro educó a mi madre así. Le dije que se equivocaba, que no era mi madre real, que mi abuela era biológica y que mi madre era madrastra. Entonces me respondió algo que fué un guantazo de locura que despertó mi ser:

“Ah, si, claro, no te preocupes, Dios se llevó a tu madre porque a el le hacía más falta que a ti” y remató con un ” a ti te dió una familia cristiana con la que educarte”.

Ese fue el primer día de toda mi existencia que sentí un enfado verdadero hacia el dios grande y único que se ha adueñado del mundo. Un nudo en el estomago, unas ganas de gritarle al catequista y un deseo grande de no volver a pisar una iglesia jamás. Ese mismo día también decidí no confirmarme. Volví a mi casa andando y pensando por el camino. No había razón para continuar en una religión que justificaba el maltrato y que tenía un dios que dejaba sin madre a una niña de 3 años y medio por “necesidades”.

Y si, quizás fue el principio del resto de las cosas, porque desde ese momento nada volvió a ser igual.

Escolarizando en Grecia. Agiasmos, gripes y otras historias…

¿Cómo empieza el año escolar en Grecia? ¡Bravo, adivinaste, con una ceremonia cristiana! En cada colegio, cada guardería, cada instituto y cada Universidad. Un cura va con un altar, prende incienso, invoca a su dios, la virgen y su cuadrilla y reparte las “bendiciones” entre todos. Lo llaman el “Agiasmos” y hoy ha sido la primera vez que hemos sido parte de uno de esos.

Con Aigli que ha estado a nuestro lado como una estaca de esas que no se mueven, las mamás disfrazadas de hermanas del alma y nuestro pequeño.

Nos hemos levantado pronto, hemos visto que Alex podía intentar ir al menos a la ceremonia para ver a sus futuros compañeros y volver a ver a su profe. Lo hemos vestido y hemos salido por patas, el pequeño ha resistido el tiempo suficiente de la ceremonia y el justo para pegarme a mi la gripe con la que se ha levantado y que parecía no muy sería al principio pero que se ha ido empeorando más y más, cuando hemos llegado a casa ya no estaba bien. Ahora quien no está muy bien soy yo 🙂 ¿Quizás es una forma de asegurarse no ir al cole por una semana? 🙂

Al llegar me ha sorprendido todo un pasillo de gente joven repartiendo folletos y deseandonos “Buen Principio”. Es normal que cuando empieza el colegio se diga “Kalh Arxh” pero no esperaba a las empresas, academias, tiendas de ropa, etc… tan excitadas!! La ceremonia una chorrada, un tio cantando al que no le hacia caso nadie, pero allí estaban todos haciéndose cruces de forma automatica y repitiendo palabras según les venía. Yo he repetido sin cesar el himno de Atenea hasta que ha terminado.  Después hemos cogido al peque y nos hemos vuelto.

Mañana vamos a quedarnos en casa los dos, pasado o mañana lo intentaremos. El punto es que su profesora es un amor, el colegio pinta super bien y el hecho de vivir la Educación Helénica a través de mi chico es casi como vivirla yo. No era mi plan escolarizarlo tan pronto, pero necesita más socialización y se necesita un nivel economico al menos dos niveles por encima del que tenemos para poder pagar academias, conservatorios y demás cosas alternativas si seguimos con el HomeSchooling. Estaremos en el armario, con dos mamás que son hermanas y que se dan las manos por la calle, porque tienen costumbres muy raras estás españolas y con un gusto interminable por la mitología griega y la Grecia Clásica.  Que roza el borde de la adoración ¡como una religión! ❤

Feliz año escolar para todos ❤ El primero de nuestra vida ❤

Septiembre de finales y comienzos

Se acaba el verano, la ciudad se empieza a llenar de gente aunque yo llevo unos días sin moverme de mi barrio. El dinero nos está jugando alguna mala pasada, las cosas no paran de subir y los sueldos no paran de bajar, pero estamos bien, manejando la tormenta hemos aprendido a disfrutar de cosas que el dinero sigue sin comprar.

La casa, tras la plaga de cucarachas y de moscas ha resistido el verano. Ahora empiezan a salir algunas humedades, es una casa vieja que no ha tenido mantenimiento en mucho tiempo. Quizás es solo el agua, que amontonada se escapa por las paredes haciendo un mero reflejo de lo que nos pasa a nosotros, en los corazones.

Alex empieza el colegio en nada, nueve días, sabe más griego del que pensabamos y aunque le cuesta aún un poco escribir las letras, quiero confiar que los profesores lo ayudaran y sacará adelante el curso. Es la primera vez que va al colegio, pero siendo sinceras no podemos continuar con el HomeSchooling porque la Educación en Casa hay que completarla con actividades extraescolares que no podemos costearnos y Alex necesita más socialización. Con ocho años ya no puede ir a los parques de bolas y el parque de la calle no es suficiente. El está un poco asustado, no por el colegio en si, resulta que va a tener que ocultar y mentir para no hablar de la mitad de su familia. Mamá Cake será su tía y papá simplemente trabaja en Londres y no puede venir. Yo soy la madre soltera que ha decidido mudarse de país para buscar más oportunidades. Somos Españoles, así que como todo el mundo sabe que allí somos católicos entienden que no queramos religión ortodoxa. Parece exagerado, pero tras comprobar que la inaguración de curso es con una ceremonia ortodoxa y que cada día hay una oración conjunta antes de empezar, entiendo que Alex nunca va a poder hablar libremente de su vida, al menos hasta que no aprenda a defenderse solo.

Este verano ha sido muy intenso y muy solitario. De cortes. De entender que quizás vine aquí por razones que ni yo misma super interpretar bien, no os confundáis, se que este es mi sitio. La paz y la tranquilidad que siento al dormir cada noche es algo que no he sentido en ningún otro lugar del planeta tierra. Pero los motivos que me empujaron a coger las maletas y venirme, ahora son otros. Por supuesto como centro común siguen estando los Dioses, varian los caminos a tomar. La comunidad helénica aquí es complicada. Miles de guerras internas adornan el panoráma y parece ser que no es oro todo lo que reluce. Labrys siempre será mi hogar, en el he crecido y he aprendido miles de cosas pero si estar en una comunidad helénica significa estar bajo el punto de mira de toooooooodas las comunidades helénicas, creo que es tiempo de dejar de ser “tan pública” y recogerse. Centrarse en la vida, en lo que puedes dar como persona y en mejorar tu alrededor. No significa que desaparezca, significa que ya me cansé de demostrar que ser lesbiana no es malo o que tengo derecho de estar frente a un altar igual que el que más. Soy extranjera, soy lesbiana y soy devota de Hekate. No tengo problemas con ninguna religión pagana y la magia no me parece nada infernal. Todas esas características de mi persona, son un cocktel molotov en según que círculos aquí. Y como no voy a cambiar lo que soy, por lo que debo ser, es mejor ser sincera con una misma.

Hace unos días me enteré que hace dos años, robaron en mi casa paterna. Me enteré que las pocas cosas que mi madrastra y Antonio no habían tirado, acabaron en un camión de mudanza que usaron los delincuentes para vaciar la casa. Hace dos años, justo cuando pasó todo el follón de Alcalá de Henares. Fotos de bebé, notas del colegio, mis pequeñas joyas de oro de mi comunión y de mi bautizo. Todo desaparecido. Es como si… España se empeñara en borrar mi pasado. Está bien, lo acepto. Y lo dejo ir. Estos dos años me han enseñado que lo importante son las personas y los momentos. Asi que liberada toda esa energía es hora de reconstruirse. De crear presente y futuro.

Me encantaría decir que he tenido un buen verano, pero no lo ha sido. No porque me haya pasado algo malo, sino porque enfrentarse a tus porqués nunca es fácil. El Otoño ya está aquí y mi época preferida del año siempre me impulsa a intentarlo de nuevo. Yo ya no se que quiero de la vida, si se con quien quiero vivirla. Hay gente aquí en Hellas y en España que han aguantado estoicamente los años y los meses comprendiendo mis defectos y haciendome mejor persona con su amor y su amistad. Es por ellos por los que voy a vivir, por ellos, por mis Dioses y por la satisfacción de saber que sigo en el sitio correcto, aunque el camino esté difuso entre sombras.

Feliz Otoño a todos.

Tengo una foto fantástica, salgo vestida de gitana, con un vestido amarillo y una sonrisa que ni yo se de donde la saqué, porque me acuerdo de ese día perfectamente y no es que fuera un día feliz.

El día que me compré ese vestido de gitana, unos dos o tres días antes de la famosa foto. Mi abuela me llevo a la tienda. La mujer de mi padre me pidió llegar a casa al mediodía, mi abuela, que se entretuvo un rato en el camino, decidió invitarme a una tapa en un bar para que “fuera comía”. Tenía 9 años, la edad de mi hijo. Como era la abuela y era un “mayor” supuse que estaba bien.

Al llegar a casa las Furias se habían apañado de mi señora madrastra y no voy a entrar en detalles victimistas de lo que pasó, pero nada bueno. Y nada normal. Aquel vestido, que tanto me gustaba, porque era mi primer vestido de gitana de mayor, me recordó siempre a la bienvenida de la mujer de mi padre. Aquel día.

Cuando miro esa foto, no se que pensar. Recuerdo que de aquella ya soñaba con mis 18 años. Y todas las cosas que quería hacer. Ser periodista, publicar libros, viajar. Exceptuando por lo último ni soy periodista, ni he publicado libros ( aunque si estoy terminando uno ) y otras tantas cosas que se que se han quedado en el camino de los sueños. Esa niña, me mira con sus ojos verdes y me pregunta que he hecho con su vida en estos 20 y pico años. No estoy triste con mi vida, pero siento que podría haber hecho algo más. Y es ese algo más lo que está generando un vacio que me empieza a preguntar demasiadas cosas. Es hora de cambiar de verdad, de darle el rumbo a esto que necesito, antes de que sea demasiado tarde y no haya tiempo de verdad.

La niña, que soñaba con recorrer los sitios donde se crearon los mitos a los dioses y la Odisea. Ha cumplido muchos sueños, pero sigue mirándome desde la foto, con su sonrisa no fingida por razones que no recuerdo. Me cuenta que aún hay tiempo de hacer las cosas bien. De soltar el lastre, de caminar hacia el cielo.

 

 

Vivaldi dándome aire…

El día se levanta y aunque ayer me quedé leyendo hasta las tantas me he levantado pronto, porque me gusta ver a Galena un poco antes de que se vaya a trabajar. Son las ocho y tengo que estudiar un poco antes de que el pequeño se levante. Me he hecho un café. Tengo unas semanas un poco extrañas.

No tengo razones para sentirme sola. No estoy sola, tengo a Galena y a Alex y algunos pocos buenos amigos. Soy afortunada, para contarlos aún necesito las dos manos, pero siento un vacio un poco extraño en mi vida. Es como si el suelo desde el último mes hubiese decidido echar a temblar cada vez que quiero dar un paso. Como si las voces a veces pesaran mas que los hechos. Como si miedos antiguos aparecieran de la nada. O como si todas las decisiones que no tomé hubieran decidido decirme hola. También las que tomé mal. Es como si me hubiera cansado de luchar y por un momento pulsar el botón de la normalidad fuera lo justo y correcto.

Y en medio de ese caos mañanero, que amenaza con mandarme a la cama de vuelta a vegetar y sin más sobrevivir un día más hasta que pase la tormenta, aparece la música y me rescata. Los Violines de Vivaldi han decidido darme el oxigeno suficiente para mirar el altar de mis Dioses y abrir una pequeña ventana para que entre el aire. Con cada una de las notas que salen de los altavoces, se va parte del miedo, parte de las dudas, parte de las sombras. Si los Dioses, no solo los míos, los de todo el mundo tienen una voz, si hay una forma de comprar que ellos existen es Ella. Quien nos acerca y nos conecta de nuevo al flujo de la vida cuando decidimos tirar al toalla. Me levanto un día más, aunque eche de menos cosas que jamás volveran y no entienda un 90% de lo que sucede en mis días ultimamente, me levanto. Quizás a través de la música encuentre la partitura que estoy destinada a tocar.