Aster Heras

Diario de un sueño

Hellas

 

320Sobre pasadas victorias duermes, como un león fiero al que han domado a golpe de palos, duermes. Como un corazón, una bomba encerrada entre kilos de tierra bendita pero olvidada, duermes. La magia de tus elementos hilada entre si por el más puro y alto de los Dioses, el Eter, también duerme. Duerme entre tus calles, duerme en los ojos de la gente, duerme en la brisa que recorre las Agoras que olvidadas ahora sirven de postales a personas de todas partes del mundo.

 

Duermes en las brisas del Zéfiro que sigue empujando los barcos por el mismo mar que columpió a Odiseo antes de recuperar su Itaca. Duermes en las olas del Egeo donde las hijas de Poseidon esperan a que se levanten de nuevo antiguas glorias. Duermes en los cruces donde las sombras de los antiguos monumentos a Hekate aún saludan a los viajeros que saben verlas. Duermes en cada puerta de farmacia coronada con la copa de Hygeia, duermes en los caduceos de los edificios y en las banderas que movidas por Boreas reclaman una identidad desconocida a los ojos que ahora los miran.

 

Duermes en tu sagrado alfabeto, bendito por los Dioses y escuchado durante milenios por los humanos como inspiración. Duermes en cada palabra que de el ha nacido y en cada discurso que con tus raíces se pronuncia. Duermes, en el corazón de los paises que ahora juegan a pisarte, entre los Museos que presumen de una nacionalidad que NO les pertenece, entre los libros de historia que mis hijos llevaran algún día a clase y en los que llevaran también sus hijos y los hijos de sus hijos, sin final.

 

Duermes en la escala de música, en el Arte de la Guerra, duermes en los Templos enterrados en absurdas viviendas modernas, duermes en cada altar nuevo que se levanta, duermes en cada ofrenda que decora de nuevo tus suelos, duermes en cada lágrima que se derrama al dejarte, duermes en cada sonrisa que consigues hacer nacer al verte. Duermes…

 

Duermes cuando se te reconoce en el mundo, duermes cuando cae en mis manos el buho de Atenea en un Euro, duermes en mis lapices y en mis letras, duermes en la sonrisa que me pones y en el aceite sagrado regalo que nos legaron los Dioses.

 

Duermes en mis deseos y en mis esperanzas, duermes en la poesia, la filosofía y la gimnasia. Cada salto de cada atleta trae consigo antiguas metas que laureados consiguieron los hijos que levantaban con orgullo el fuego sagrado de Hestia. Cada lágrima caída en cada batalla, trae la brisa de tu Gloria. El fuego eterno de tu ser. Porque cuando dormimos, soñamos y al soñar vivimos, vives en cada parte del mundo y es tu camino quien ha dado forma al nuestro. Vives en lo más profundo de mi ser, haciendo que cuando ponga los pies en el suelo, recuerde cual es el camino de retorno. El camino de la virtud y el camino de los sueños.

 

Gracias Grecia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: