Aster Heras

Diario de un sueño

MΟΥΝΙΧΙΑ, Segunda cita, en los montes de Braurón (Βραυρώνα)

Imagen

Este es el primero de los dos rituales de este mes, dedicado a Artemis. Artemis para mi ha sido una relevación desde que llegué en Septiembre. Siempre pensé que nunca conseguiría encontrar mi vínculo con ella porque a pesar de estar muy cerca de Hékate en atributos y epítetos, la cazadora siempre me parecía inaccesible quizás por malentenderla y confundir muchas de sus virtudes con publicidad y información basada en arquetipos que funcionan en psicología pero que no sirven a la hora de conocer y acercarte a un Dios con esencia propia. Me pasé ayer más de una hora haciendo la primera tarta que hago en mi vida, de chocolate. Modifiqué una recete de la Grecia clásica para que estuviera algo más rica y se la dedique a ambas, a Hekate también. Yo se que que no va a aparecer en el ritual pero aquella también es su tierra, ella también tenía alli un santuario. 

Nos levantamos muy pronto y parece que tenemos tormenta, la idea del picnic que dijo Pandion hace unos días peligra, porque el ritual se hará con lluvia o no, ya lo sabemos. Como siempre y convenciendo a Alex de que tenía que venirse, pues era el ritual para la patrona de los niños y de la hermana de Apollon ( ya sabéis la fascinación que tiene con el ) emprendimos camino a la parada de metro más cercana de la casa de Aigli, que está muy cerca de Braurón. Aigli va a llamar a la Diosa y está nerviosa. Va repitiendo el himno una y otra vez con un papelito donde lo lleva a notado y yo se lo quito. Se que se sabe el himno de memoria, lo tiene grabado en su corazón, lo ha dicho mil veces y ha llorado y vivido mil veces con el. No necesita estudiar más. Se ríe, me pide por favor que le devuelva el papelito y me ofrezco voluntaria para leer el himno en voz alta. Asi ella lo repasa y yo práctico mi lectura. Mientras tanto Alex, Galena y Tery están en la parte de atrás hablando de Apollon. Aigli pone “Casta Diva” para relajarse. Cierro los ojos. Puso también Casta Diva la primera luna llena que celebramos juntos la primera vez que fuimos a Braurón, en una playa muy cerquita. Recuerdo aquel momento y la luna sobre el mar. Artemis. Qué de caminos hemos andado bajo el reflejo de su luna desde entonces, que de kilómetros pensando en Ella. 

Llegamos y hay un montón de gente! Y un montón de niños! De todas las edades! Desde recien nacidos a adolescentes. Alex es feliz. Poco a poco se va entendiendo con los niños aqui. Para el es un mal trago pero tiene que aprender y en unos años ni siquiera recordará esto. De igual forma los niños son increíbles y no necesitan mucho lenguaje para comunicarse. Estan tirando piedras y flores a un rio que pasa mientras nosotros preparamos el altar, las ofrendas y las cosas. Saco mi tarta de luna y Miguel se sorprende de que haya sido capaz de cocinar un postre porque es Galena siempre quien nos deleita con sus dulces. Erimanthos se rie y me dice “Kalá” con su sonrisa sincera y su energía y yo me siento super bien y en casa. Tery también ha traído un pan, que ponemos en el suelo juntos. El suyo lleva un pentáculo. Mientras arreglamos el altar Pandion toca música con una flauta. Aigli ha desparecido y la gente ya está en círculo. Miguel también ¿Donde están? Han ido a buscar algo que han olvidado al coche. Anna ya está pasando el agua lustral con la que todos nos purificamos. Y mientras tanto, los montes de la cazadora esperan nuestras voces. El olor a incienso ya está por todo el sitio y el altar se ha llenado de rosas y coronas de flores y un niñito se acerca y le da unas amapolas a Anna. Que felicidad ver algo asi, un alma tan pura como la de un niño acercándose a un altar libremente a llevar unas flores como ofrenda. Llega Aigli. Empezamos, el señor Giorgos hace la apertura y todos repetimos. Los niños, exceptuando el recien nacido que está en brazos de su mamá siguen jugando, me parece muy bonito ver como juegan y sentirlos reir mientras comenzamos un ritual para Artemis. Cuando nos oyen, se sientan atentos. 

El himno de Atenea sale dulcemente, como las gotas del rocío por la mañana, de la boca de Katia, que cierra los ojos antes de empezar y sonríe pues la Diosa está muy presente. Tras esto Anna, que recita un himno para Ifigénia, la hija de Agamenón y Clitemnestra o de Helena y Teseo, según la versión, que Agamenón tuvo que sacrificar cómo castigo de Artemis. Ella tenía un espacio especial en el antiguo santuario de Braurón, por ser niña también. Según Hesiodo, cuando Agamemon cumplió lo que la Diosa dictó para poder continuar navegando a Troya, Artemis la convirtió en Hékate. Según Euripides fué ella la que llevó a Braurón la estatua de Artemis y permaneció en el santuario por mucho tiempo como sacerdotisa. Y por fin es el turno de Artemis. Aigli respira hondo y nos da una señal porque esta vez salimos con ella para acompañarla en la invocación. Símbolo de todo el trabajo que hemos hecho desde septiembre y como agradecimiento a la Diosa por todo. Salimos en procesión, Galena lleva las rosas, yo llevo algunas nueces y Aigli no lleva nada y va en medio. Aigli comienza a llamar a Artemis y todo el mundo se calla. Suena un trueno en la distancia, otra vez, vamos a repetir juntas una parte del himno que llama a Artemis Orthia, Munihía y Vravronía. Galena pone las rosas y yo le paso las nueces a Aigli para que las ponga en el altar. Erimanthos hace la libación y Aigli termina con una preciosa corona de flores. Cuando volvemos a nuestro sitio, el señor Giorgos hace el cierre y todos nos felicitamos. La gente está super contenta y ha sido una ceremonia preciosa. Parece que la tormenta nos da una tregua. Y todos comenzamos a comer y a beber vino y hablar. Ahora llega la Odisea de intentar que Alex coma algo mientras juega con otros crios, tiramos mantas al suelo y nos sentamos, incluso tengo tiempo para dar un pequeño paseo a solas. Quiero sentarme en el suelo y meditar pero la lluvia lo ha llenado todo de barro. En mi paseo veo una tortuga que sale de un matorral. Cuando vuelvo nos presentan  a un griego de padres inmigrantes en Venezuela que habla perfecto español y me dice que España es su segundo pais preferido. Yo le digo que lo entiendo, el mío también en griego y se rie. Cuando han pasado unas horas, recogemos los altares, dejamos las ofrendas en su sitio y nos vamos a la playa, donde Alex lo pasa de maravilla tirando piedras, volvemos ya de noche después de un café caliente y una charla mirando al mar. Otro día más de los que se guardan en el alma. Gracias. 

ImagenImagenImagen

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: